domingo, marzo 14, 2010

El mundial de fútbol: Síndrome premenstrual masculino.




¿Quién de nosotros no sufrió alguna vez en carne propia los efectos del SPM femenino? ¿Quién no se sorprendió al ver como una chica macanuda, dulce, gamba y comprensible se transformaba de golpe en un ser funesto salido de un libro de Stephen King?

Sí, muchos, por no decir todos, padecimos o padecemos una vez al mes esta suerte de esquizofrenia que ataca a las mujeres y bueno, hacemos malavares para no partirles un sillazo por la cabeza.

Pero resulta que nosotros, los hombres (argentinos para ser mas precisos), también tenemos una version del SPM, pero a diferencia del de ellas, que nos pone al borde de la locura cada 30 días, el nuestro aparece una vez cada cuatro años. Señoras y señores, el SPM masculino se llama MUNDIAL DE FÚTBOL.

Ahora, que fácil sería decir esto y dormir en los laureles esperando que el lector simplementa crea que lo que uno escribe es verdad, pero no, ese no es el espíritu del blog, así que sin mayor preámbulo, las razones científicas que verifican el diagnóstico del SPM de los varones.

A continuación, los principales síntomas del SPM femenino y su increible adecuación al comportamiento de los hombres durante el Mundial.

1 - El SPM femenino vuelve a las mujeres ansiosas:
No existe momento de más ansias para un hombre que el Mundial. Toneladas de cigarrillos, un sin fin de posiciones en el sillón, ir y venir hasta dejar un zurco en el piso, dedos sin uñas de tanto masticárselas. ¡¡Y el partido es pasado mañana!!

2 - El SPM femenino vuelve a las mujeres mal humoradas:
El Mundial nos predispone al enojo fácil, sobretodo cuando las mujeres se cruzan delante de la tele durante un partido, porque tienen la espantosa cualidad de saber elegir el peor momento para hacerlo. Una mujer nunca se va a cruzar, tapándonos la televisión, cuando se corta el partido por una falta o en un lateral en mitad de cancha, no, siempre se van a cruzar cuando uno de los jugadores encara mano a mano para el gol. Nuestro SPM enciende la modalidad "mal humor", pero siempre guardando las formas y el respeto al sexo opuesto, decimos amablemente ¡¡¡SALÍ DE ADELANTE CARAJO QUE NO PUEDO MIRAR!!!

3 - El SPM femenino vuelve a las mujeres ciclotímicas:
¡¡Salí jugando... Despejá!! ¡¡Pasala, pasala... Pateá al arco!! ¡¡Somos puro centro... Por abajo no se puede!! ¡¡No le hagas foul, sin foul... Rompelo al hijo de puta ese!! ¡¡Messi tiene que ser titular... Loco, Messi no es Maradona, saquenlo!! ¡¡Para adelante que les hacemos 10 a estos muertos... Por favor, no le podemos ganar a nadie!! ¡¡Vamos, vamos, Argentina... Ya fue, no hincho más por la selección!!
¿Tengo que agregar algo más?

4 - El SPM femenino vuelve a las mujeres histéricas:
Qué difícil es dar en nuestra tecla, la de los varones, durante el Mundial. No es que nada nos venga bien, sino que casi todo nos viene mal pero con causas justificadas, todas producto de la FIFA y de su hermoso campeonato del mundo. "¡No voy a comer ahora, así que sacá todo esto de acá!", "¡Ya tenías que venir a joder con tu mufa!", "¡Quedate ahi, no te muevas de ese lugar que vamos bien!", "¡Gol de ellos, seguro que te moviste!", "¿Por qué no me habre ido a ver el partido con los chicos?", "¡No, no se puede cambiar de canal! ¡Sí, ya sé que el partido terminó pero hasta el 15 de julio no se cambia de canal!". Y como si ese comportamiento de pelotudos no fuera suficiente, la histeria nos lleva al grito constante, aun en situaciones que no tienen explicación más que las simples ganas de quedar afónicos:
Gooooooooooooool.
Fouuuuuuuuuuuuuuulll.
Off sideeeeeeeeeeeeee.
Corneeeeeeeeeeeeeeeeeeerrr.
Lateraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaal.
Amarillaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.
Pasalaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.
Rojaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.
Haceloooooooooooooooooooooooooooo.
Cambialaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.
Terminalooooooooooooooooooooooooooooooo.
Uff... Que aguante.

5 - El SPM femenino vuelve a las mujeres suceptibles:
Durante el mundial se caen todas las caretas y mostramos al mundo nuetra deplorable faceta llorona. ¡Todo nos da para la lágrima! Si hacemos un gol, lloramos. Si nos hacen un gol, lloramos. Si ganamos, lloramos. Si perdemos, lloramos. Si pasamos de fase, lloramos. Si quedamos afuera, lloramos. Los comerciales del mundial nos hacen llorar. Las tapas de los diarios al dia siguiente de un partido nos hacen llorar. Escuchar a nuestros compatriotas alentar desde ese país organizador del mundial, cuyo nombre apenas podemos pronunciar, nos hace llorar. Si es verdad eso de que los hombres no lloran, debe ser porque una vez cada cuatro año secamos el lagrimal de tanto usarlo.

Como ven, aquella historia que decía que el SPM era algo únicamente femenino quedó en el pasado. El SPM también nos pertenece y si no me creen, esperen hasta junio de este año y me cuentan.


Luispa.

sábado, noviembre 07, 2009

Perdemos por paliza.




Para las personas que sistemáticamente odiamos las altas temperaturas, al menos en la ciudad, pocas cosas son más gratificantes que las lluvias que aplacan esos calores infernales y nos dan algunas horas de vida un poco más potables.


Sin embargo, otra vez nos damos cuenta que el ideal no existe y que la naturaleza nos cobra MUY caro el recreo climático. ¿Cómo?. Nos manda una horda de mosquitos para que lisa y llanamente nos cague la vida.


Haciendo un paralelo con las artes bélicas, podemos decir que los mosquitos son sin lugar a dudas las armas más versátiles con las que cuenta la naturaleza, son como la fuerza de elite, entrenadas en varias acciones en contra de nuestra sanidad física y mental.

Lo primero que vale destacar de estos poco simpáticos bichitos es que se alimentan de nosotros. Nos chupan la sangre de manera literal y la usan de combustible para seguir chupándonos la sangre que a su vez van a seguir usando de combustible para volver a chuparnos la sangre que nuevamente van a usar como... En fin. Creo que queda clara la idea y el papel de YPFs a escala que jugamos dentro de este círculo vicioso.

De la poco afortunada costumbre que tienen los mosquitos de alimentarse con nuestra sangre salen dos caminos a recorrer.

A - Para poder tomarse nuestra sangre, los mosquitos nos pican y no les alcanza con que la picadura sea ya de por sí molesta al momento de producirse, sino que encima nos queda una roncha que pide a gritos que la rasquemos. Y eso no es todo, algunos mosquitos van más allá y nos pican en lugares donde no llegamos a rascarnos, como son ciertas partes de la espalda imposibles de alcanzar para personas con elongación normal, o bien, nos pican en lugares donde sí llegamos, pero donde no está muy bien visto rascarse, leasé en el culo o en la zona púbica. Sí, no levanten una ceja porque existen casos registrados de personas picadas donde pocas veces les da el sol.


B - Como si fuera poco, encima de chuparnos la sangre y dejarnos una hermosa picadura que debemos rascar a cada rato, si no les caemos bien, los mosquitos nos pueden dejar una linda enfermedad para que nos entretengamos. La vedette de la temporada es sin dudas el Dengue, pero también podemos tener la suerte de ganarnos una de estas y quedar culo para arriba antes de darnos cuenta:

* Fiebre amarilla.

* Malaria (paludismo).

* Encefalitis arboviral.
* Fiebre de Rift Valley.

* Fiebre chicungunya. (Juro que no inventé ese nombre)
* Virus mayaro.

* Enfermedad de Barmah.

* Enfermedad de Ross River.


Entonces, recapitulando. Los mosquitos nos chupan la sangre, nos dejan ronchas y tienen un arsenal de armas biológicas listas para liquidarnos.


Sin embargo, existe un factor más que los convierte en la peor amenaza que haya conocido la humanidad. Todas las enfermedades que nos puedan transmitir (¡¡combinadas!!) son un juego de niños en comparación con su accionar más nocivo. Grafiquemos la escena mentalmente.

Luego de un arduo día de trabajo, de haber soportado un calor de la hostia, nos dignamos a descansar. Nos acostamos, apagamos la luz del velador, apoyamos la cabeza en la almohada, cerramos los ojos y nos sumergimos en esa profunda paz oscura hasta que escuchamos un "¡¡Tsssssssssssssssssssssssssssssssss!!" al lado de nuestra oreja. No. No puede ser. No les alcanza con chuparnos la sangre, con dejarnos picaduras y con transmitirnos enfermedades. ¡¡¡Tampoco nos dejan dormir!!!. Entonces prendemos la luz y nos levantamos de un salto casi en un solo movimiento para ver donde está ese turro que no quiere dejarnos soñar pero nada, como si se tratara de un avión caza furtivo, desaparece y no es posible localizarlo. Y ya agotados de una vida que nos hace siempre perdedores ante cualquier otro ente biológico no humano (mosquitos, tiburones, leones, marcianos, peronistas, etc), nos volvemos a acostar esperando que un derrame cerebral o un paro cardíaco haya matado a nuestro agresor. Pero no, una vez más, justo cuando nos estamos por quedar dormidos se lanza en picada contra nuestra oreja y se vuelve a escuchar el estruendoso "¡¡Tsssssssssssssssssssssssssssssssss!!". Y sí, con los huevos totalmente hinchados (y esta vez no por picaduras) decidimos sufrir el calor y taparnos toda la cabeza con tal de no escucharlo más.

Como vemos, es prácticamente imposible ganar esta guerra. El entrenamiento, el equipamiento y el arsenal que poseen los mosquitos es superior al nuestro se lo mire por donde se lo mire. Solo podemos cruzar los dedos para que sean piadosos y nos torturen lo menos posible.


Para cerrar, quiero quedarme con un pensamiento que vengo trabajando desde el mismo día en que decidí escribir sobre los mosquitos.


Gastamos fortunas en un sin número de productos para repelerlos o matarlos que no sirven para nada y, los mosquitos que nos "atacan" a nosotros son las hembras, porque de hecho, los machos comen frutas.

Ahora, el pensamiento es el siguiente:
"Hembras que nos hacen gastar fortunas pero que nos rompen soberanamente los huevos de mil maneras". ¿No les suena a alguna otra especie? Porque a mi sí.


Luispa.

miércoles, septiembre 02, 2009

Duda existencial Nº 3.



¿Por qué los pijamas tienen bolsillos?


Luispa.

lunes, julio 06, 2009

Twilight me tiene los huevos rotos...!!




Vamos bien desde cero porque hice mi tarea para no hablar en el aire…

Twilight o Crepúsculo, como la conocen los monolingües que sueñan con algún día mirar una película yankee sin los putos subtítulos en castellano, es una novela romántica que apunta mayormente a un público femenino adolescente y en la que su escritora (Stephenie Meyer) no tuvo mejor idea que meter vampiros…

Psss, que original Steph, haciendo una búsqueda rápida (Y dejando de lado a la todo poderosa DRACULA, perdonalos Bram, no saben lo que hacen), aparecen las siguientes novelas románticas con vampiros involucrados:

- Dark Hunters.
- Vampire Chronicles.
- Black Dagger Brotherhood.
- Midnight Saga.
- Kendrian Vampires.
- Vampire Kisses.
- Voice Of The Blood.
- The Argeneau Family.
- Y un vagón de carga lleno de otros títulos.

Mientras algunos de ustedes están anotando los nombres que figuran arriba, les cuento como viene la mano con Twilight…


Una pendeja llamada Isabella se muda a lo de su padre, en otra ciudad, porque a su vieja le pintó la loca y se mandó a mudar con un jugador de baseball…

En el colegio se hace de un grupo de amigos y a su vez conoce a un grupo de freaks que son los "hermanos" Cullen. Entre los chicos Cullen está Edward, por quien Isabella tiene sentimientos cachondos…

Luego de un pequeño incidente en el que Edward le salva la vida a Isabella deteniendo un auto que iba a atropellarla con su mano y después de que le cuentan una historia de cómo los Cullen se alejan del sol y del asado bien cocido, Isabella se da cuenta de que Edward y sus hermanos, que en realidad no son hermanos de sangre entre sí, son vampiros…

Je, muy bien Isabella, te van a dar un premio Novell…!! Si no eran vampiros que mierda se suponía que podían ser…?

En fin, a partir de ahí arranca un romance en el que, adivinen... Si...!! Edward tiene un mambo terrible porque le gusta la piba pero también la quiere dejar seca como el desierto (seca de sangre, se entiende)…

A todo esto después se suman otros vampiros que vendrían a ser los "malos", aunque analizándolo con la menor seriedad posible, en que cabeza entra que los otros sean vampiros buenos? En todo caso los Cullen son malos y los otros son más malos, pero bueno, para el fin de la novela que es dejar medio tontas a las púberes, vamos a hablar de vampiros buenos y malos... Dios...

La cosa es que uno de los vampiros malos también tiene ganas de tomarse a Isabela como si se tratara de una botella de Merlot, cosa que por supuesto Edward y los demás vampiros buenos tratan de impedir pero obviamente no pueden, de otro modo toda la intro de los vampiros malos y la movida de la búsqueda de Isabella hubieran sido la pérdida de tiempo más estúpida de este nuevo siglo…

Cuestión, James, uno de los vampiros malos muerde a Isabella, pero Edward la salva y le chupa la inmundicia que le dejo el otro adentro, lo que supuestamente la libra a ella de convertirse en vampira, lo que cerraría por todos lados porque así ellos dos podrían estar juntos para toda la eternidad, pero no, la enfermita de la escritora quería hacer no se cuantos libros más y decidió que lo mejor era que la piba no se convierta…


Uff... En 5 minutos les resumí la mierda de historia del primer libro de la saga… Ah si, no lo había mencionado antes pero existen 4 libros que cuentan las andanzas de Edward, Isabella y los demás, donde finalmente Isabella termina convirtiéndose en vampira, le tiene ganas a un hombre lobo y algunos enredos más típicos escritos por alguien que busca a toda costa llenarse de guita a cambio de libros de mierda con argumentos trillados… Y eso va también para vos Harry Potter…!!


Ahora bien, no todo termina con los libros, claro que no… También están las películas…!!


La primer gran bronca que me dio esta serie de libros/pelis es el haberme tomado por sorpresa cuando vi un trailer con el nombre Twilight y supuse que bien podía ser la remake de alguno de los memorables episodios de The Twilight Zone en formato película, pero no, me encontré con un pálido con 28 centímetros de frente (Esa frente es grande hasta para hacer de Frankestein) y con una pendeja cara de boluda que se enamora de él aun cuando sabe que es un vampiro… Sería como pensar que yo conozco a una puta medusa, pero todo me chupa un huevo y me enamoro igual de ella, sin importar que tenga serpientes por pelo y que su mirada me transforme en piedra… Existe un ejemplo más claro de que hasta las escritoras toman a las adolescentes por PELOTUDAS…!?


Así y todo las flacas se emboban cada vez más con las desventuras de Edward, que dicho sea de paso, existe un nombre menos chapa para un vampiro que Eduardo…!? El único vampiro capaz de llamarse Eduardo sin que la gente muera de la risa sólo puede ser el de Sesame Street, no jodamos…

Pero nada que yo diga o escriba puede impedir que este barco lleno de mierda llamado Twilight llegue a su puerto… La primer película, que en USA salió a finales del año pasado, ya lleva recaudados casi 400 millones de dólares a nivel mundial… Sería el forro más grande de la historia de la humanidad si me quisiera convencer de que los otros 3 libros no van a ser llevados a la pantalla grande después de toda la guita que juntó la primera adaptación… Y es así como la segunda película, basada en el segundo libro por supuesto, ya tiene fecha de lanzamiento para noviembre de este año…


Harto del asco de tanta novela estúpida me quise sacar las ganas y poner en el buscador de Facebook la palabra Twilight y luego la frase “The Twilight Zone”… Para el asombro de mis ojos, el dolor de mi alma y el retorcijón de mis intestinos, el grupo en Facebook más popular de Twilight tiene 2.600.000 suscriptos mientras que su par de The Twilight Zone no llega a los 29.000… Qué carajo le pasa a los jóvenes…!?

Tengo los huevos batidos de Twilight por aca, Twilight por alla, Twilight las pelotas…!!


El legado de J. K. Rowling no son solo una parva de libros de mierda sobre un mago con cara de maricón, sino la idea de que cualquier mina puede ahora salir con cualquier historia pelotuda y hacerse multimillonaria de la noche a la mañana…!! Entonces salen tipas como esta chiruza Meyer a invadirnos con su cagada de vampiros y en menos de lo que nos damos cuenta estamos empachados de tanto pálido dando vueltas…


Ya me imagino la próxima saga de libros y películas… “V, la historia del vampiro que quería amar”, tomando la V de “V, invasión extraterrestre” y metiéndola en un pañal lleno de mierda… Así que tengan el talco a mano porque esto, al igual que los vampiros, pinta tener una larga vida…



Luispa.

miércoles, mayo 07, 2008

TV-maikén.




Por momentos, el zapping nuestro de cada día (noche para los que no estamos rascándonos las 24 hs en casa) se convierte en una especie de safari en el que vemos todo un desfile de animales televisivos.


Al igual que los ejemplares que encontramos en Temaikén, por citar un zoo, estos animales televisivos nos causan asombro, repulsión, risa, lástima, miedo y demás sensaciones.


Analicemos algunos casos en concreto para tratar de dilucidar nuestras reacciones hacia ellos.



- Chiche Gelblung (Decadentum Viejae): Es la hiena del reino televisivo. Se caracteriza por ser sucio, carroñero y hacerse festines con especies moribundas o seriamente heridas. Si el hambre lo impulsa, es capaz de realizar un ataque (a traición) y obtener así algún punto más de rating.



- Rocío Marengo (Neuronis Inexistentis): Es un gato, pero su cerebro funciona igual que el de una mosca después de haberle dado con un diario. El 99 % de su capacidad neuronal la usa para mantenerse sobre sus pies, por eso no sabe ni contar hasta ocho y el 1 % restante lo emplea en hacer reir a medio país con respuestas desopilantes de cultura general que a veces parecen guionadas.


Presentador Televisivo - "¿Cuál es la capital de Francia?"

Rocío Marengo - "Eehhh... ¿Seis?"


Da lástima de lo pelotuda que es.



- Marley (Boludus Atómicus): Es la amalgama perfecta entre la figura de una jirafa, la alegría de un delfín y la capacidad operativa de un búfalo dentro de un negocio de porcelana fina. Es lisa y llanamente torpe. Se golpea con todo, se tropieza, se cae, pero siempre conserva su sonrisa particular y eso, en cierta forma, le renueva el crédito con la audiencia. Es el tonto que de tanto "Duh duh" inspira ternura.



- Pamela David (Yeguae Extremis): Una verdadera potra. Si es o no pura sangre quedará para un análisis más minucioso, pero que nos hace hervir la sangre no está en tela de juicio.



- Bernardo Neustadt (Fachus Matusaleaem): Vive a la par de las tortugas de Galápagos, de hecho, este año cumple los 160 y la figura acorazada de las tortugas nos recuerdan a las tanquetas del proceso militar que tan bien supo apoyar este viejo atorrante.



- Jorge Rial y Viviana Canosa (Serpentus Ponzoñaeum): Si alguien merece el mote de serpientes venenosas de la tele, son ellos dos. Abren la boca únicamente para disparar ponzoña a quienes se les canta el cascabel. El día que se muerdan la lengua, mueren en el acto.



- Eduardo Feinman y Oscar González "Negro" Oro (Garquensae Cucarachius): El último lugar de esta entrada va dedicado a dos verdaderas cucarachas de la TV. Viven rodeados de gente basura, son realmente mal vistos por la sociedad y sólo se amigan con otras cucarachas como Daniel Hadad y Carlos Saúl Me**m (¡No lo nombren!). Al igual que sus parientes insectos que sobreviven a numerosos cataclismos, estos dos personajes sobreviven a diferentes gobiernos y pareciera que nada puede matarlos. Por ahí es verdad esa frase que dice que "las cucarachas heredaran la tierra". Espero morir mucho antes de verme rodeado de estos bichos asquerosos.




Así termina nuestro recorrido de hoy por la jungla televisiva. Nos volvemos a encontrar la próxima, a la misma hora y por el mismo canal.





Luispa.



jueves, mayo 01, 2008

Duda existencial Nº 2.




¿Por qué los paquetes de galletitas no se pueden abrir NUNCA por donde indica la etiqueta y nos mienten con frases como "Tire aquí para abrir" o "Abre fácil"?


Luispa.


lunes, abril 07, 2008

Los changuitos nos pueden... Mal...




De tanto en tanto, en un intento por ganarnos el cielo, los hombres tenemos la loca ocurrencia del ir al mercado a hacer las compras sólos, sin compañía femenina y la verdad, salvo algunos casos puntuales, no estamos hechos para manejar semejante empresa.

Cuando llegamos, lo primero que hacemos por obvias razones es agarrar un changuito y con ésto empieza nuestro boludeo supermercadista. Tomamos el chango con las dos manos, los brazos bien estirados, fruncimos el seño y lo sacamos arando, lo hacemos derrapar en las esquinas de las góndolas, pasamos entre los otros changos con el mínimo espacio posible haciéndo chispear el metal y hasta nos animamos a pisar a esas viejas que van delante nuestro caracoleando. O sea, con el changuito hacemos todo lo que no nos animamos a hacer con nuestro auto en lo que a maniobras se refiere y de paso nos damos el gusto de atropellar a alguien sin terminar esposado en un patrullero.

Después de aburrirnos de jugar a los kartings con los changuitos, nos ponemos a comprar, o algo parecido.

La lucha diaria por hacernos ver como los machos más machos de todos nos prohibe llevar una lista de los productos que hay que comprar. Todos saben que si hay una lista en manos de un hombre, fue escrita por una mujer y la imagen que hay que dar es la de "Yo compro lo que quiero y nadie me dice en qué gastar mi plata".
Para eso, antes de salir de casa tratamos de memorizar el famoso listado y ni tengo que decir que es en vano porque cuando terminamos de poner en marcha el auto para ir al super, ya no nos acordamos ni como nos llamamos.
Por todo ésto, con el chango siempre en mano, empezamos a dar vueltas como si se nos hubiera roto la brújula tratando de recordar qué era lo que habíamos venido a comprar y no sólo no lo recordamos sino que nuestra cabeza nos convence de que eran otras cosas. Por ejemplo, si pasamos por la seccion congelados y lo que teníamos que comprar era una bolsa de chauchas freezadas, nuestro cerebro nos dice una y otra vez "Pizza y helado, pizza y helado" y lógicamente compramos cinco Sibaritas con jamón y un balde de cinco kilos de helado Frigor. Así hacemos con cada uno de los artículos originales, los reemplazamos por la versión masculina y llenamos nuestro chango.

Con el changuito lleno de cosas que no teníamos que comprar, lo siguiente es ir a pagar. Las mujeres tienen un sexto sentido que les indica cuál es la caja en la que la cola se mueve con mayor rapidez, que no siempre es la que tiene la menor cantidad de gente. Nosotros, en cambio, no la pegamos nunca y aparte de embolarnos, vemos como nuestra pizza y nuestro helado se empiezan a descongelar, lo que nos hace disparar la presión.
Ya recuperados del desmayo producto de ver nuestros tesoros perder su cadena de frío, nos toca pagar para poder volver a casa.

Finalmente, después de abonar, vamos hasta el lugar donde dejamos nuestro auto, disponemos toda la mercadería en el baúl y antes de partir, volvemos a agarrar el chango con ambas manos, fruncimos el seño, dibujamos una sonrisa de oreja a oreja y arremetemos contra los demas changuitos que están estacionados haciendo ruido de choque con nuestra boca.

Ahora sí, ya estamos listos para volver a casa.


¿Vieron? No servimos para ir al super.



Luispa.