sábado, diciembre 08, 2007

Medallero.




Los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 se acercan a pasos agigantados, pero antes, la Reina del Plata nos ofrece su propio medallero para las siguientes “disciplinas veraniegas”.


Medalla de Bronce: La TV.

Realmente la televisión en verano tiene muy poco de entretenimiento.

No sólo nos hartan con programas grabados donde los conductores tienen puestos tapados de piel y bufanda, partidos de fútbol por la Copa Melba en los que ningún jugador quiere poner la “patita” por temor a no poder arrancar el torneo Clausura, notas de color para llenar los noticieros porque ¿A quién mierda le importa el índice Merval a mediados de enero?, y el Chavo del 8, que es el comodín que juega (mal) Telefé desde hace casi dos décadas, sino que también nos bombardean con programas que nos muestran la movida en la playa.

Minas en bikini pasándose bronceador, el piberío con sus tablas de barrenar, campeonatos de tejo y gordos comiendo choclos, barquillos, pirulines, súper panchos y demás snacks de sombrilla son mostrados una y otra vez en canales de aire y cable.

A simple vista no debería ser un acontecimiento que ocupe lugar en el blog de ninguna persona, salvo por un pequeño detalle, los que miramos todos esos programas que muestran a la gente disfrutando de sus vacaciones somos nosotros, o sea, quienes NO nos vamos de vacaciones.

Para hacer un paralelo y que se pueda entender mejor, seria como poner la señal de cable El Gourmet, en Biafra. No hay ninguna necesidad. No sólo nos hacen desear estar ahí sin que podamos satisfacer ese deseo, sino que sacan nuestros pensamientos más oscuros de cara a las personas que están vacacionando, por ejemplo:


“Seguro que el agua donde hierven esos choclos debe ser un caldo del gripe aviar”.

“Dios quiera que ese bañero no sepa nadar”.

“Ojala que venga un huracán y se los lleve a todos”.

Así que por no brindar nada de entretenimiento y generar malos pensamientos en los apacibles moradores de la Ciudad de Buenos Aires, el tercer lugar de este podio es para la televisión de verano en Capital Federal.




Medalla de Plata: El calor.

Por supuesto, el infaltable elemento que hace de los veranos en Baires una odisea por subsistir, el incipiente clima cálido.

Con temperaturas que superan los 30º prácticamente todos los días, la jungla de cemento se convierte en un infierno de cemento que nos hace la vida (aun más) imposible.

La gente se torna densa, nosotros nos volvemos más intolerantes o ambas cosas durante el verano en Capital Federal, todo nos rompe las bolas por dos y esto se debe, en parte, a que el calor, entre otras “bondades”, no nos deja dormir de la mejor manera y por ende al otro día no nos aguanta nadie.

Pero aun así hay gente que sale de sus casas. Parecen un ejército de zombis azolando la ciudad, todos caminando con la cabeza medio baja, los brazos muy caídos y arrastrando las piernas, imagen digna de una película de comedores de cerebro. El sol realmente pega fuerte y derrite aquello que fue ubicado de buena gana en las veredas, como los chicles, y nunca falta aquel afortunado que lo pisa y se embadurna de una mezcla de chicle, asfalto y suela de calzado derretida. Ahhh, nada como sacar un lindo pegote de nuestra zapatilla en medio de la Av. Corrientes a las 3:15 de la tarde, ¿no?

Aquellos que no quieren caminar y prefieren viajar en un transporte público, salvo que sea un taxi con aire, obtienen una sesión de sauna pero con ropa. Llegan a sus destinos chorreando transpiración y, ¿había dicho algo de los zombis?, bueno, el olor que deja un viajecito en el transporte publico en verano es digno de un muerto vivo sin lugar a dudas.

Y si algún alma errante que está leyendo este blog piensa “por lo menos el verano es la época del helado”, le pido de mil favores que lea rápidamente algunos de los pormenores a la hora de comprar tales cremas frías.

Lo crean o no, el verano en Capital no tiene absolutamente nada de bueno, por eso se lleva la medalla de plata.



Medalla de oro: Las cucarachas.

Cada temporada las cucas vuelven con un plus en tamaño, negrura y velocidad comparadas con sus antecesoras y la amplia gama de insecticidas hace poco más que emborracharlas en lugar de matarlas, por ende vuelven una y otra vez, ellas, sus hijos, los hijos de sus hijos y cada nueva generación, y no está mal porque hasta donde yo sé, todos querríamos volver al lugar donde nos podemos poner en pedo gratis... ¿O no?

Viven en todas partes, comen lo que sea, se dice que pueden sobrevivir explosiones nucleares (y nosotros les tiramos con Raid, por favor), son los insectos en seis patas más rápidos del mundo y encima vuelan, nadan, trepan...

Son expertas en sigilo y poseen la extraña cualidad de resistir determinados golpes si no son dados con extremo estudio... ¿O nunca les pasó de darle un terrible zapatillazo a una cucaracha y al levantar la zapa ver a la cucaracha con cara de "¿Eso es todo lo que podes hacer?" para luego salir corriendo?

No... No somos dignos rivales de las cucarachas ni por asomo y dado que cada verano copan a la Reina del Plata, se merecen la medalla de oro 2008...


Luispa.


2 comentarios:

Deb Schvartz dijo...

La televisión veraniega APESTA... en Buenos Aires y acá...
El Calor APESTA... en Bs As y acá...
Las cucarachas y cualquier bicho puto APESTAN... en Bs As y acá...






Qué triste...
Qué feo...

Por suerte hace rato no veo una cuca... Y NO PIENSO ESPERAR VERLA ¬¬...

Andy^ dijo...

Gordo irlandes! esto lo habia leido!!
Updatea o empiezo a pensar que no hay mundo segun luispa (cue) o.O

Mua mua mua!!